Encuentros de investigación ¿Cómo es que un analizante deviene analista?

Encuentros de investigación

¿Cómo es que un analizante deviene analista?  

De la desautorización de lo femenino a la autorización del analista 


 

 

“Vuestro no quiero saber nada de cierto saber que se les trasmite por retazos ¿será igual al mío? No lo creo, y precisamente por suponer que parto de otra parte en ese no quiero saber nada de eso se hallan ligados a mí. De modo que, si es verdad que respecto a ustedes, yo no puedo estar aquí sino en la posición de analizante de mi no quiero saber nada de eso, de aquí a que ustedes alcancen el mismo habrá mucho que sudar.”

Lacan, Seminario 20 Aún, p.9

 

Fundamentación

En la enseñanza de Lacan leemos su preocupación por una formación orientada por una ética a la altura del psicoanálisis que él propone, es decir, orientado por lo real. Plantea una formación agujereada, con puntos de fuga, y un analista que será principalmente el resultado de su propio análisis. Se trata de un analista que podrá advenir, no en calidad de técnico, tampoco de teórico. Entonces, ¿en calidad de qué el analista participa de la experiencia que practica? Para dar respuesta a este interrogante Lacan se ocupó insistentemente de separar el deseo de “ser” psicoanalista del “deseo del analista”.

El paradigma lacaniano sobre qué es un psicoanalista es que no hay “ser del analista”, agujero en el saber del cual puede surgir el deseo del analista cuando un análisis es llevado hasta el final. Así como no hay definición universal del analista, tampoco la hay de qué es La mujer,  hay una por una, es no-toda y Lacan nos enseña que esta posición es la que conviene al analista.

Si Freud encontraba que la roca de la desautorización de lo femenino infinitizaba el análisis, Lacan retoma esa línea de fuga y constituye el dispositivo del Pase para verificar cómo es que un analizante devino analista, cómo se pasa de la desautorización de lo femenino como tope, a la autorización del analista como fin del análisis que se inscribe en el mismo hilo que la autorización del ser sexuado. Esto conlleva el dejar de persistir en la lógica fálica, en el para Todo, para hacerla converger en el consentimiento de lo femenino y del No hay relación sexual, con lo cual habría una afinidad entre la posición del analista y la posición femenina.

De esta manera, emerge el deseo del analista y así el saber algo de cómo “un analista se autoriza por sí mismo” (Lacan, 1974 [2012], p. 329). Un “sí mismo” que podemos entenderlo en referencia al sinthome, tal como lo enuncia Lacan al final de su enseñanza, de la cual se extrae una versión del pase ligado a una nueva satisfacción y al inconsciente real. Esto apunta a alcanzar un saber hacer con lo irreductible del síntoma, allí donde ya no hay Otro a quien preguntarle ni de quien esperar autorización. Se trata de un autorizarse del propio análisis, del propio real contingente producto de la experiencia analítica, que es de donde puede surgir la singularidad del deseo del analista que, por la vía del Pase, se vuelve a anudar al Otro, a la Escuela. Esta invención singular es el anudamiento clínico, político y epistémico, el que hace  la Escuela de Lacan una Escuela del Pase, dispositivo que está en el corazón de la misma. El saber que se elabora en ella no sería así un saber muerto sino que abre a la posibilidad de bordear algo vivo en relación a la ausencia del significante de La mujer que haría falta para que hubiera la relación sexual. Esta ausencia es la que muestra que no-todo entra en la lógica significante, en la lógica fálica. La Escuela se constituye alrededor de este agujero en el saber y como tal es no-toda.

Este anudamiento entre formación del analista y Escuela nos orientará para investigar cómo es que un analizante deviene analista. Teniendo en cuenta la afirmación de Lacan “es del no-todo que surge el analista” (Nota italiana), nos introduciremos en el tema mediante un estudio de la lógica del no-todo elaborada por Lacan a la altura de los seminarios 19 y 20, haciendo una lectura de las fórmulas de la sexuación y el paradigma del goce que Miller establece en torno a dicho momento de la enseñanza de Lacan. Esta es la brújula que nos marcará el norte para adentrarnos a las preguntas acerca de cuáles son las consecuencias clínicas, epistémicas  y políticas que surgen de sostener que hay afinidad de lógica femenina y la posición del analista y el pasaje de la desautorización de lo femenino a la autorización del analista.

Algunos interrogantes que orientan el trabajo de investigación:

¿Cómo entender la afinidad de la posición del analista y la lógica femenina?

En la Conferencia de Ginebra sobre el síntoma Lacan señala que “las mujeres analistas son las mejores, son mejores que el hombre analista”. Dice que ellas son “más activas”, que “avanzan”, mientras que para los hombres es necesario “un duro quiebre”. Pero luego, al final de su enseñanza al volver sobre este tema dice “las mujeres (…) son las mejores analistas” aunque aquí agrega “y las peores ocasionalmente” (Un Otro falta, 1980). ¿Como entender la diferencia entre lógica femenina y las identificaciones en el sentido de que hombre, mujer son significantes que surgen forzados ante lo real del sexo, ante lo que no hay: la relación sexual?

¿Cuáles son las consecuencias para la formación del analista que surgen al localizar que hay afinidad entre el analista y el no-todo femenino? ¿Qué nos enseñan los testimonios del Pase con relación a dicha afinidad y al advenimiento del deseo del analista?

 

Temas:

  • Las fórmulas de la sexuación en los Seminarios 19 y 20.
  • Paradigma del goce en el seminario 20 Aún
  • Lo femenino y la posición del analista
  • El deseo del analista, operador fundamental del análisis. ¿Cómo se adviene analista? Lectura de testimonios del pase y textos de Marcus André Vieyra; Ana Lucía Lutterbach Holck; Ram Mandil y otros que se consideren relevantes durante la investigación.

 

Modalidad de trabajo:

Una reunión mensual híbrida, presencial en la sede del CID y por MEET.

En cada reunión se realizará la lectura y comentarios de textos sugeridos en la bibliografía y los que los participantes vayan proponiendo. Los testimonios del pase serán leídos a partir de la pregunta acerca de qué nos enseñan sobre cómo el AE ha advenido analista.

 

Bibliografía propuesta

  • Lacan, J. Seminario XIX …o peor. Apartado: El Uno que no accede al dos: capítulos IX a XIV
  • Lacan, J. Seminario XX Aun. Capítulos del VI al VIII
  • Lacan, J. Conferencia de Ginebra sobre el síntoma
  • Lacan, J. La tercera
  • Lacan, J. Nota italiana
  • González Táboas, Carmen El amor, Aun. Una lectura del seminario 20 de Lacan y sus fuentes antiguas
  • Bassols, M. Lo femenino entre centro y ausencia
  • Bassols, M.  La diferencia de los sexos no existe en el inconsciente
  • Miller, JA. “Todos lacanianos”, en El nacimiento del campo freudiano
  • Miller, JA. Como terminan los análisis
  • Laurent, E. Posiciones femeninas del ser
  • Lejbowicz, J. El rechazo de lo femenino
  • Esqué Xavier. Posición del analista y lógica femenina
  • Browsse, M-H. Modo de gozar en femenino
  • Browsse, M-H. Lo femenino
  • Mandil Ram. La bolsa, (el vacío) y la vida. Una experiencia de análisis
  • Vieira Marcus André. La escritura del silencio (voz y letra en un análisis)
  • Lutterbach Holck Ana Lúcia. La erótica y lo femenino
  • Grinbaum Gabriela. Inventarse, en Una mujer sin maquillaje. Grama
  • Marchesini, Angélica. Testimonio de un incurable. Transferencia y Escuela, en Marcas de una historia. Relato a relato: un psicoanálisis lacaniano. Grama

 

Coordinan: Norma Sierra y Myriam Caminos

Informes e inscripción: [email protected]

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