viernes , septiembre 24 2021
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Estación Central

Dora y Josué son personajes que se encuentran sumergidos en la pobreza, la soledad y el analfabetismo nos cuentan de un mundo en el que los velos del consumo son impotentes. En ellos se pueden observar uno de los efectos más crueles del discurso capitalista: la segregación.

Lacan avizoró los efectos y en 1967 nos decía “nuestro porvenir de mercados comunes encontrará una expansión cada vez más dura su contrapeso en los procesos de segregación”

Este discurso a través de la ciencia empuja a la homogeneización de modo que la estadística, la clasificación y los protocolos aseguran la entronización del saber.

Los ideales que el amo antiguo sostenía son reemplazados por un aumento de la exigencia de la satisfacción. Just do it! Dice nike.

Sin embargo estación central nos muestra que ese saber de los mercados globales y la homogeneización de los modos de gozar y del “Yes, we can” esa ilusión democrática no podrán atemperar la cara más feroz que han de producir.

El aislamiento del sujeto, es un discurso que no promueve el lazo social, es un discurso que como dice lacan forcluye las cosas del amor. Dejando al sujeto desabonado de un saber sobre su inc.

La contingencia es la encargada de reunir a Dora y Josué huérfanos y restos de una sociedad que no los contiene. Poco a poco arman un lazo a través del cual logran reintroducir las cosas del amor. Los efectos son vivificantes para ambos, Dora una mujer alcohólica intenta en el encuentro con Cesar una relación, que la muestra a destiempo y sin poder leer la situación.

Josué hallará el deseo que lo trajo al mundo en esa carta que sus hermanos analfabetos guardaban como un tesoro Dora puede leer más allá de las palabras que esa era la razón para que niño se quede con ellos.

Las cosas del amor y el deseo nos permiten sostener la humanidad de los lazos generando invenciones que puedan dar una respuesta distinta al imperativo moderno al que nos vemos compelidos en la cultura capitalista.

Laura Pizzuto

CID San Luis

 

Esta película nos presenta una realidad latinoamericana, que en algunos países es más intensa que otra.

Desde mi observación pude considerar dos posibles caminos a los cuales presté atención: el camino de la educación  (lograda o no) y el de un proceso emocional que va creciendo transformándose en una aventura enriquecedora para los personajes de Dora y Josué.

Dora tiene un buen grado de alfabetización, por tanto se dedica a escribir cartas para analfabetos. Sus posibilidades, su resentimiento, su historia le permiten ejercitar un poder bastante perverso, erigiéndose en juez de las personas que la contratan ya sea rompiendo sus cartas o dejándolas en el olvido. También ejercita su poder cuando vende a Josué y logra tener un televisor. Esta actitud de la protagonista resalta el peligro que corren los niños que no tienen adultos que los protejan. Además   se muestra  la ausencia del Estado en su función de proteger y dar seguridad.

En la película se deja ver cómo la falta de educación masifica a las personas, dejándolas en una alienación  que refleja una domesticación, mientras que si las personas estuvieran educadas en libertad se reconocerían ejerciendo sus deberes y derechos, logrando otros objetivos en vida.

Hay escenas en las que se manifiesta como un pueblo que queda  sin voz, porque no tiene educación que le permita ejercitar un sentido crítico y elegir.

También tiene escenas de profunda ternura a medida que se van conociendo y confiando el uno del otro. Poco a poco se percatan de lo valiosa que es la presencia del otro. Y los dos recuperan la humanidad perdida, uno por su repentina orfandad y la otra por su difícil vida.

Si bien Dora se va, lo deja pero no solo. Por dos motivos no lo deja solo. El niño no queda abandonado sino con sus hermanos.  Y de esta relación surge una amistad, Josué esta en el corazón de Dora y Dora en el de él.

                                                                                   Élida Beatriz Novoa.

                                                                          Profesora de Lengua y Literatura

 

Sobre todo siendo del ámbito de la educación, destaco la importancia fundamental de la misma en la vida y el desarrollo de los pueblos. La educación es un derecho humano, que contribuye al desarrollo personal,  social y económico de un país.

Si  la carta de Ana hubiese llegado a destino nada de esa historia de vida hubiese quedado trunca. Pero para eso Ana tendría que haber sabido leer y escribir.

En el año 1998 en Brasil, el nivel de analfabetismo era mucho mayor que hoy.  Posteriormente en el año 2001, el Congreso Nacional de Brasil promulgó, con carácter de ley, un Plan Nacional de Educación, con el objetivo de disminuir esos altos índices de analfabetismo, que estaban también asociados a la violencia. Esto se ve en la película en la escena donde un joven es ejecutado en público por robar un pedazo de queso.

La falta de educación básica condena a los personajes de las historia a la segregación.

Dora, maestra jubilada, persona instruida que hace un uso y abuso del poder que el saber leer y escribir le confiere, provocando un perjuicio grave a la gente ignorante. Dora es capaz en un momento de la historia de reflexionar sobre esto y es entonces que hace lo posible y lo casi imposible para reparar el daño que había ocasionado.

En la película parece que la ignorancia es directamente proporcional a la creencia religiosa. Muestra la diversidad de cultos existentes en Brasil, en un momento social y económico complejo. Como si hubiese algo del orden de la necesidad de encontrar, de confiar, de creer en algo, ante tanta adversidad.

Josué, un niño que queda totalmente huérfano  y al cuidado de una mujer que no le cae nada bien porque ha advertido la deshonestidad de ella. Poco a poco también advierte que detrás de eso  y de la dureza de Dora hay una persona con sentimientos que intenta ayudarlo.

Dos personas tan distintas en el mundo pero  que tienen algo en común, ambos  están solos, a partir de lo cual comenzarán su recorrido de desencuentros y algunos encuentros. Sin embargo Dora además de estar sola está resentida y endurecida, cosa que no es así en Josué, quien a pesar de estar en el desamparo total, está lleno de esperanza de encontrar a su padre y tener una familia.

Es muy conmovedora la escena en la que Dora se cruza al correo a despachar las cartas que ella había escrito y por las que le habían pagado. Reparando así de alguna manera con un hecho, el ejemplo que había dado al niño. Para esta altura de la película, algo del amor entre ellos se había puesto en juego.

Estación central de Brasil es una película apropiada para realizar distintas reflexiones, pero se destaca la segregación en la que queda ubicado ese sector analfabeto de la sociedad.

Lidia De Giusti

Profesora de Historia.

 

 

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