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6ta. Clase general. “La verdad y lo real. De la impotencia a lo imposible”. A cargo de Alejandra Loray. 10, octubre, 2020

Reseña de la 6ta clase general a cargo de Alejandra Loray

“La verdad y lo real. De la impotencia a lo imposible”

 

Alejandra inicia la clase expresando su agrado acerca del nombre de la misma, por considerar que, de algún modo, toma bastante cerca los títulos de los capítulos XII y XIII del seminario 17 que abordará.

Realiza una introducción destacando algunos puntos necesarios. Hace mención del título del Seminario “Las consecuencias clínicas y políticas de la decadencia del padre”, este es un seminario político, pero también es una clínica de la política, o como pensar la política cuando Miller dice el inconsciente es político, y sugiere ampliar un poco la concepción que uno tiene de la política.

Es valioso el poder pensar con los discursos o con la perspectiva que Lacan pone en este seminario la lectura del sujeto; y también los modos de vínculo social, en la perspectiva de la decadencia del padre o la caída del padre. De algún modo, el discurso puede tomar, favorecer, cierto lazo, que después Lacan lo pensará como anudamiento en la última enseñanza.

En relación, a los capítulos XII y XIII, hay un artículo de Marie-Hélène Brousse donde sitúa el significante reverso como significante Amo del seminario. Hay algunos términos que a lo largo de este seminario van a ser centrales, reverso es uno; y lo pone en tensión con el significante revolución. Tampoco hay progreso, Lacan no cree en la idea del progreso, sino más bien en algo que puede ser un movimiento, la circulación o cambio del discurso. Si bien, no hay revolución, este seminario y la época en que Lacan dicta este seminario, sí se produce un cambio de la relación del Sujeto con el Goce. Han pasado 50 años de este seminario, no es la misma época ésta, que la del seminario 17. Se pasó de cierta represión a la permisividad, y en nuestra época a una exigencia de gozar. En este seminario, además de este cambio de época, hay un cambio en cómo se piensa al goce. Lacan trata de escribir, por medio de estos dispositivos que son los discursos, la relación primaria del saber con el goce, o del significante con el goce. El Saber es una articulación significante, el significante y el goce. Hasta este momento de la enseñanza, siempre estaba un ser previo, sobre el cual se incrusta el lenguaje como mortificación. Hay algo previo y el lenguaje que atraviesa eso. Lo que se plantea a partir de este seminario, es que la relación del significante y goce es primaria y originaria. Nosotros no podríamos saber del goce si no es por la introducción del significante. Es una anticipación de lo que Lacan en la ultimísima enseñanza dirá sobre el traumatismo, el encuentro de la lengua y el cuerpo.

Hay dos cuestiones que aparecen en este seminario y en estos capítulos están muy resaltadas la Verdad y la crisis de la Verdad, cuando Lacan toma el Edipo, la prueba de la Esfinge, la peste de Tebas, una cuestión muy actual es la idea que la Verdad es algo que en el discurso del Amo se mantiene callada, se mantiene en silencio. Y el segundo punto que se introduce es el goce a través de los objetos de goce, las letosas, objetos que se multiplican en el mercado.

Lo que importa distinguir de la realidad humana, es que lo real no es más que entre percibido, entre percibido como la máscara fácil que es, aquella del fantasma, entonces, esta realidad, la Realität de la que hablamos es esta realidad fantasmática que recubre lo real y que tiene todo el valor, porque es la única posible para los seres hablantes. En esta diferencia se apoya y sobre este real, los imposibles de las tres profesiones que enuncia Freud y que Lacan retoma: gobernar, educar y analizar y que están recubiertas por tres formas de discurso; gobernar: Discurso del Amo; educar: Discurso Universitario; analizar: Discurso analista.

Introduce los elementos; el objeto a y el Significante amo, y dice que el Discurso del Amo mantiene el dominio, prueba que los hombres trabajen y que se excluya hasta la posibilidad de que no trabajen, para lo cual, ha debido producir una mutación capital.

La mutación capital que da al Discurso del Amo su estilo capitalista. En el Discurso Amo, están los vectores, el lugar de la verdad donde está el S/(tachado) la verdad del Amo es que es un Sujeto tachado, que el S1 se dirige al S2 al lugar del saber o trabajo y lo que produce es goce, el plus de gozar.

¿Qué significante del sujeto están destinados a producir goce? “Sos el mejor”, “Sos un inútil”, “Sos una princesa”, son unos S1 importantes. Ese significante cubre la división del Sujeto, es decir el lugar de la verdad determina al Significante Amo.

En los gráficos del Seminario 17 las // no están, pero es una costumbre ponerla, para marcar el imposible o la impotencia de que el producto se encuentre con el lugar de la verdad. Eso marca lo imposible, si en el Seminario17 hay una flechita que marca del S1 al S2 para indicar lo coordinado, pero no hay flechita entre S tachado y a, nosotros le agregamos las // para señalar ahí lo imposible.

La diferencia con el Discurso capitalista es que se ha invertido el primer término, es decir, quien dirige el discurso, el Agente, es el Sujeto en su división, es decir no es Sujeto, esto es importante porque el capítulo 13, explica justamente las dificultades de que no haya para el Sujeto esta identificación, esta representación por parte del S1; no tener un significante que lo represente. Entonces, no lo comanda este discurso el S1, un significante en su lugar Amo, sino un significante en su división. Por otra parte, las flechitas de la determinación, este sujeto es el que dirige, el que maneja al significante, la mutación es ésta, que se invierta este lugar donde hay un significante que comanda al Sujeto.

Lacan retoma el análisis de los discursos que había trabajado en los capítulos anteriores para mostrar cómo funcionan y da cuenta que la entrada del Amo muestra que lo Real es imposible, veremos cómo se pone en juego este imposible en los distintos discursos.

Lo real, es lo imposible y va a señalar la imposibilidad en cada uno de los discursos. Hay un real que es inasimilable a lo simbólico, lo que permite el discurso, es que algo, lo que era imposible en el seminario 7 de articular significante y goce, en este seminario, sea a través del funcionamiento del discurso. Pensar qué es un Amo, es pensar que hay un significante que domina. La diferencia entre la verdad y lo real, es que lo real no puede ser dicho, no hay articulación simbólica que pueda decir lo real, podríamos pensar que tiene que ver con el goce, con lo pulsional, lo real como experiencia del goce en el cuerpo. Cuando uno lo piensa en relación, a un análisis, uno lo piensa en esta dimensión del goce que escapa, podemos suponer que uno podría nombrarlo todo, y en esto ya se hace palpable; porque gobernar, educar y analizar y porque no, hacer desear, para completar con una definición lo que sería el Discurso de la Histérica, son operaciones imposibles y porque en todas se incluye un real.

Entonces, lo que aparece en los discursos es que la impotencia recubre la imposibilidad, si nosotros, si uno lo pensara del lado de que la Neurosis es una manera en que el neurótico, recubre lo imposible de impotencia: “Yo no puedo”, la falta queda del lado del Sujeto. “Yo no puedo”, “No me animo”, “Yo hubiera tenido tales oportunidades o tales cosas”, la impotencia recubre y a la vez defiende al Sujeto de encontrarse con el imposible, por supuesto que hay cosas que uno no puede, pero algo defensivo para el sujeto que evita encontrarse con ese punto de no hay más, y de algo que no se puede.

En el capítulo XIII, toma la impotencia y la verdad. Lacan pone el acento en la vergüenza para concluir el seminario, y sitúa el Discurso Analítico en el contexto del momento que lo dicta, año 69 /70 y dice “avergonzar” no suponía pedir perdón. Acentúa la vergüenza y no la culpabilidad, con lo cual se puede establecer una disyunción entre la vergüenza y la culpabilidad. Este seminario es una nueva puntuación del Malestar en la cultura, que ya había abordado en el seminario 7, entre uno y otro, hay una relación entre el sujeto y el goce, una relación primaria.

Cómo comportarse con la cultura, se pregunta Lacan en este seminario, y en este capítulo, menciona muchas figuras que han afirmado “el derecho de la verdad en la civilización de la ciencia”, Baltazar Gracián, Pascal, Kant, Hegel, figuras que Lacan subvierte, da vuelta, reorganiza en un giro que hace bucle con el comienzo del capítulo, dice morir de vergüenza es un afecto que raramente se consigue, introduce el significante vergüenza y dice que es el único signo que tiene una genealogía segura, o sea que desciende de un significante  (pág. 195); por un lado habla de genealogía y de sentencia, como antónimos, como opuestos a la vergüenza, la vergüenza estaría ligada a la degeneración el fracaso del significante. Tomo esto, porque cuando hablábamos de, si el sujeto está ligado al significante o al S1, en esta perspectiva, el honor, que fue declinando en el orden burgués y ahora está evaporado y es promovido por el plus de goce, en el capitalismo.

La vergüenza, es un efecto primario de la relación con el Otro, la culpabilidad es secundaria respecto de la vergüenza. La culpabilidad, es un efecto sobre el sujeto de un Otro que juzga, es un Otro contador de valores que el Sujeto transgredió. La vergüenza, es un afecto primario de una relación primordial con Otro que no juzga, solo ve o da a ver. La culpabilidad, está en relación al deseo; y la vergüenza al goce.

En esta época no hay vergüenza, por el contrario, todo se ofrece a la mirada, podríamos pensar desde la televisión, las redes sociales, es todo muy fuerte y tan habitual; podemos ponerlo en relación con la última parte del Analiticon, cuando dice: el régimen los exhibe, mírelos como goza, les dice Lacan a los estudiantes. Podríamos incluir aquí, casi todo lo que sucede en el mundo, los reality, las guerras que son televisadas, las fake news, los números del covid, mostración todo el tiempo y ese goce, cómo pensar la dimensión de la Realität de la que hablábamos, de ese recubrimiento simbólico-imaginario del tiempo de la elaboración.

Lo que Lacan enseña en esto, es que, la mirada del que mira, no avergüenza, porque también goza, miran como gozan para gozar de ello, entonces esto de alguna manera también bordea la muerte de la mirada de Dios, de algo que provoque en el Sujeto vergüenza.

¿Porque nos interesaría como psicoanalista el tema de la vergüenza?, porque la desaparición de la vergüenza cambia el sentido de la vida, porque cambia el sentido de la muerte. Que la vida tenga un sentido para cada uno. No hay un sentido universal. Porque ese Significante Amo, ese S1 es lo que tiene el Sujeto de singular. Lacan, va trabajar lo singular respecto del Goce propio, íntimo, éxtimo de cada uno, pero en este momento está planteando esa singularidad que es respecto de la marca del significante para el Sujeto, de ese significante que lo representa, ese rasgo unario, lo singular.

En el discurso capitalista, en la línea superior aparece un Sujeto que ya no tiene un S1 como referente, el S tachado es el Agente del discurso, por eso Lacan dice a los estudiantes, que serían designados no como S1, sino como significantes contables borrando la singularidad, transformando la singularidad del Sujeto en unidades de valor en el mercado del saber: grado, especialista, magister.

El debate de Lacan en el Reverso y en el seminario de la Ética, es con la civilización en tanto elimina la vergüenza con la globalización, el utilitarismo y el S1 que ha sido tocado. La pregunta es: cómo introducir en lo social muy modestamente, y en el análisis, el valor y la dignidad del S1; no para provocar la alienación, no es eso lo que hace el análisis, pero el valor de algo por una singularidad que merece una clínica orientada por lo real. Estas funciones radicales que tiene el discurso, permiten ubicar la dimensión del Amo sin lo mítico; y esta vez en el Seminario dice, el significante Amo es tal vez el agujero de donde brota el Significante Amo, esta introducción del S1 es lo que define la legibilidad, que algo sea legible, es que prende, que abrocha, que hace discurso, esto lo radicaliza en el seminario 23 con los nudos, pero la función del S1 que introduce en este seminario es más compleja que el punto de almohadillado, porque incluye el agujero en el saber y el surgimiento del Significante Amo. El agujero en el saber, es: no saber todo, está el punto de lo imposible el Real, que hace que el saber no sea todo que el S1 puede cubrir, pero que reaparece mostrando su existencia. En el funcionamiento del discurso capitalista son los objetos, las letosas, la producción de objetos lo que obtura permanentemente, tapa, se agujerea, vuelve a tapar el agujero en el saber y en toda la dimensión humana.

 

Marcela Saber – IOM  CID San Luis

 

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