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“El problema de Lacan”

El Problema de Lacan
Colección Orientación Lacaniana
EOL – grama ediciones
2017- Buenos Aires

El Problema de Lacan, convocante afirmación que recorre todo el texto. Afirmación de corte epistemológico, ético y político. Pero…¿cuál era su problema? ¿Cuál es nuestro problema? Desde el inicio del libro la directora y compiladora Gabriela Basz nos advierte que el psicoanálisis, a contrapelo de cualquier “conforts intelectual” es el único discurso que demuestra que ningún discurso puede decir toda la verdad”, “por lo que la relación de lo real del psicoanálisis con los conceptos es inestable” (9). Vaya problema!!!!

Para abordarlo divide el libro en tres apartados:

El primero bajo el título de “Clínica y concepto”, cuyo primer texto es una exquisita entrevista a Jacques Alain Miller donde sitúa el lugar que tienen los conceptos en el psicoanálisis, fundamentalmente en la enseñanza de Jacques Lacan, nos dice que Lacan no abandona los conceptos que aborda sino que los conserva, los acumula, los sedimenta, los estratifica, los desplaza, los recompone, los reconvina, “es toda una química” (17) Los conceptos en Psicoanálisis son para ponerlos a prueba, no existe un concepto solo sino en redes de conceptos. Se trata de una trama conceptual, como tejiendo Lacan “desplaza la naveta de una manera casi imperceptible, hasta que de pronto aparece una configuración inédita, La dificultad reside en seguir los movimientos de esa naveta y captar a que dibujo responden, que diseño componen” (18) Considera que hay tensión interna en la clínica entre el concepto y el caso. Y para ello plantea dos caminos; por un lado introducir el caso en un concepto, lo que sería el caso particular; o plantear el caso como un paradigma como singularidad, resaltando el segundo como más interesante. Nos dice que Lacan en su primer enseñanza toma al texto freudiano en relación con la experiencia clínica y esta relación esta mediada por un saber articulado “del cual solo con abstraemos por una ficción metódica: Se finge la ignorancia para abrirse a lo nuevo” (20). En cambio en la ultimísima enseñanza aparece en Lacan, una tentativa de “desconceptualización radical del psicoanálisis en la perspectiva de su puesta fuera-de-sentido integral. No se aconseja empezar por ahí” (20) Descalificación del concepto a favor del matema fuera de sentido.

Otro texto es el de Leonardo Gorostiza en donde sitúa los caminos que dejó abierto Lacan a lo largo de su enseñanza.localiza tres lugares a : el primero “La gratuidad de Witz”allí nos dice que este es “el fundamento mismo de una práctica sin valor”, “de una práctica “que sigue interrogándose de qué manera interviniendo con la palabra, con el significante, con el sentido llevado al límite de sinsentido, es posible incidir sobre el cuerpo, la pulsión, el goce, es decir sobre lo que no sirve para nada”( 31); el segundo “En Euridice dos veces perdida” aborda el concepto de inconsciente, primero un inconsciente estructurado como un lenguaje, ligado a una vacilación, a una discontinuidad a una hiancia y trece años más tarde Lacan nos habla de un inconsciente real y nos indica que “basta que al inconsciente se le preste atención para que una ya no esté ahí tal como la señala Lacan; y el tercero “De transparencias y opacidades” Gorostiza nos lleva por un “camino que va de la opacidad de una mirada ciega al goce opaco del síntoma para el advenimiento de un ateísmo viable, hay también un estación que escande el recorrido” (36) concluyendo con las palabras de Lacan en el seminario 19 que dice “El psicoanálisis ¿Qué es? Es la localización de lo oscurecido que se comprende, de lo que se oscurece en la comprensión, debido a un significante que marcó un punto ene l cuerpo” (36)
Silvia Salman nos sumerge a lo que ella llama “una cuestión de espacio”, proponiendo como brújula lo que Lacan formula al final de su enseñanza como “estar ene le inconsciente”, pero no es una dimensión de espacio que tenga un adentro, afuera, delante, atrás, imaginarios espaciales a los que el concepto de inconsciente convoca desde tiempos remotos, sino el de la ex_ sistencia, el de la otra escena. Se pregunta ¿Cómo leer la formula “estar en el inconsciente” en esa continuidad de la enseñanza de Lacan? Responde a ese interrogante desarrollando los enunciados “Estar en el inconsciente”, “El inconsciente real”. “Hacia un montaje”. “Saber estar allí, dejarse aspirar por lo real” para concluir que “Aun….” podemos concluir que “se puede estar allí en el inconsciente “de modos diferentes a lo largo de una experiencia. Sea abonados a un significante, fijado a un trayecto pulsional o un poco mas sueltos, mas separados, mas desidentificados” (44). Esto y más encontraremos en el texto “La continuidad del inconsciente”.

Gustavo Stiglitz aborda el problema de Lacan a partir de esa enigmática frase “desorden en la juntura íntima del sentimiento de la vida” que Lacan pronuncia en el escrito “De una cuestión preliminar a todo tratamiento posible de psicosis”. Nos dice que la intimidad de un sujeto no viene de la naturaleza sino hay que hacerla y que “la vida de los seres hablantes, sus lazos, sus pasiones y satisfacciones están hechos de piezas sueltas que de alguna manera hay que juntar” (45) partiendo de la idea de que a Lacan hay que tomarlo en bloque teje distintos conceptos que van desde el inicio al final. Siguiendo los vaivenes de la enseñanza trabaja el anudamiento entre cuerpo y significante, partiendo de la “senda freudiana” para continuar con “el nuevo acto psíquico y el estadio del espejo” acto seguido “Inseminación-Incorporación-Cristalización” e “Impregnar, Instilar, Cristalizar” para concluir con “Los puntos de intercambio y el modelo óptico” y de esta manera “lo múltiple del cuerpo fragmentado y lo y lo unificado de la imagen se abrochan por experiencias de goce”

Termina este apartado un texto de nuestro colega de la región Fernando Mo, “Algunas notas sobre la práctica, el practicante y la Escuela”, en donde nos plantea el problema de la práctica, del practicante y del trabajo de la Escuela. En este trabajo encontraremos un recorrido que va desde la ubicación de la práctica en la Escuela su discontinuidad y punto de partida para continuar con “los autóctonos país del psicoanálisis”, aquellos que saben lo propio del discurso analítico, para luego ocuparse de “Subjetivar la Escuela”, pasando por “Autorizarse a sí mismo: El analista practicante y la Escuela” para culminar con la Formación el Análisis y el control, es decir con el trípode Freudiana en relación a la Escuela.
El apartado que sigue reúne bajo el titulo “Dimensiones de la Otra casa” Textos como “Las pasiones de Lacan De las dimensiones de la Otra cosa a las pasiones del alma de Monica Torres quien nos invita de entrada a la lectura de “Lacan en bloque”, nos dice “no he hecho más que recorre las distintas épocas o los distintos paradigmas de la enseñanza de Lacan para quedarme con todos” (70), planteando que el problema de Lacan fue siempre la relación entre el significante y el goce, partiendo de la constitución y desarrollo de la EOL como una historia de pasiones al estilo de las pasiones del ser y las pasiones del alma de Descartes. Un exquisito trabajo.

Continua Fabián Naparstek con “Joyce el síntoma-Sade el fantasma” quien parte del curso de JA Miller para abordar el el problema del síntoma y el fantasma a partir de Joyce y de Sade. Sostiene la idea de que en la enseñanza de Lacan hay cosas que siempre quedan en el mismo lugar, quedan inerte una de ellas es lo imaginario y posteriormente la idea de fantasma. Haciendo eje en Sade desarrolla la vertiente fantasmatica como respuesta a al falta del significante en el Otro.
Osvaldo Delgado aborda “El concepto de trauma en Freud en el nucleo de la elaboración lacaniana sobre la angustia”. El truma como piedra de toque en Freud y Lacan para desarrollar el tema de la angustia y su relación con goce, encontrando en Freud los antecedentes claros para tal desarrollo.

Fernando Vitale en su texto “El sinthome y ¿sus? Goces” realiza un recorrido sobre la practica analítica en lo real del goce, considerándolo como un “punto oscuro” en la comunidad de experiencia. Concluye en que hay que optar, en la practica analítica, entre la orientación al padre o la orientación al sinthome.
Termina el apartado con un texto de Elvira Dianno en donde encontramos una reflexión sobre el mal, haciendo una genealogía de este concepto en Lacan. Para ello toma el Seminario sobre la ética en Lacan y el texto “El malestar en la cultura” de Freud.

El ultimo apartado es “Significación de si” que comienza con un texto de Daniel Millas sobre una lección primordial” en donde a partir de la Psicosis nos interroga acerca de la experiencia analítica.

Marisa Morao nos realiza “Algunas puntuaciones sobre el imaginario en el cuerpo en donde encontramos una investigación de lo imaginario desde el estadio del espejo en contrapunto con la ultima enseñanza de Lacan.
Daniel Senderey investiga “El concepto problemático de la verdad en la enseñanza de Lacan” desde la primer enseñanza hasta la ultima. Partiendo por Freud y las constantes transformaciones que se producen.

Patricia Moraga en “Enganches y desenganches desarrolla algunas coordenadas sobre las psicosis extraordinarias y el programa de investigación sobre psicosis ordinarias.

Fianaliza el apartado y el libro con un texto de nuestro colega de la región Sohar Ruiz con un trabajo que titula “Interpretar, vaya palabra”en donde realiza un exautivo recorrido de este concepto central de la clínica analítica en Freud y en Lacan, nos brinda una articulación entre la interpretación analítica y la interpretación delirante, ya que esta se ubica entre lo simbolico y la real. Concluye el trabajo con “Votos por un decir más honesto. La escritura poetica china, inicios de una travesia” planteando que si la interpretación analítica se orienta por la escritura poética china, el chiste y el sentido, de esta manera esta puede resonar en el cuerpo.

El problema de lacan es decir el problema de la experiencia analítica, es por un lado el planteo de problema y por otro posibles soluciones. Los invito a seguir transitando el problema en común en que nos inició Freud, prosiguió Lacan y hoy Miller nos sigue convocando.

 

Mariel Robledo

CID San Luis

IOM2

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