El ojo glotón
“Allí donde la luz no alumbre, tal vez alumbre la sombra.”
R. Juarroz
La ceguera de Freud
Tiene que ver con que Freud, interpreta que el agujero en la mujer pueda ser taponado por el padre o / y por el hombre. Es decir Freud insistió en la importancia del amor retribuido por parte de Dora al Señor k. como solución.Por otro lado Freud no vio que el interés de Dora era la función que cumplía la señora k respecto a la pregunta: ¿qué es una mujer?
La ceguera de Dora
¿Qué la atrapó a Dora a contemplar durante dos horas el cuadro de la Madonna Sixtina de Rafael?
La escena que aparece tras abrir las cortinas verdes de este cuadro,( allí donde se da a ver lo que no se ve), presenta una madre-virgen es decir, aparece una imagen que plasma lo imposible. En este punto el cuadro se presenta como lo que de-vela que existe La Mujer. Por lo tanto, la Madonna viene al lugar de la falta:
¿Qué representa la Madonna para Dora? Representa a la señora K. quien sabe sobre el enigma de lo femenino.En este punto se puede ubicar un juego de miradas:
Dora mira a la Madonna y la Madonna la mira a Dora.
El ojo glotón
El cuadro le da de comer al ojo de Dora, es decir lo que da a ver es lo que quiere ver, ya que la función que cumple la Madonna es cubrir la castración.
Por lo tanto, a partir de las fórmulas de la sexuación de Lacan se puede ubicar a Dora parada del lado macho, falocéntrico. Allí, no queriendo saber nada, taponando la falta, se defiende de lo real, de la inexistencia de la relación sexual; se defiende armando el pequeño objeto a con lo mismo que lo recubre. En este punto cabe subrayar que siempre aquello que se ama en el objeto es lo que recubre al otro y esto tiene un nombre amor homo.
A modo de concluir, se destacó la diferencia entre la histeria y lo femenino:
Por un lado se encuentra, la histeria, el goce fálico, La Otra Mujer, lo que escapa, el síntoma que recubre lo incomprensible, el plus de goce, la defensa como un tratamiento del goce de la mirada, el falo.
Y por otro lado se ubica: lo femenino, el goce hetero, La Otra para sí misma, la extranjera, lo que no tiene representación, lo que irrumpe y no tiene ser, es más es un instante de goce donde no drena el falo, en definitiva lo que no se deja atrapar por el significante.
Agradecemos el entusiasmo contagioso a lo largo de esta clase!
Reseña: Patricia Rojo López
